jueves, 31 de marzo de 2011

mi hermano el hombre

   Así le llamaba el muy ilustre nieto de Huitzilíhuitl y el idiota se ve también forzado a hacerlo, no resultando grato, dada la casi ya natural aversión -sí, es un absurdo- que por él siente -él, él mismo y el, en este caso, objeto de literaria disertación y no, no nos detendremos, de momento al menos, en la elucidación del dilema clásico del huevo y la gallina.

   ¿Quién supone ser este 'hermano' que tanto de sí alardea?, o ¿qué se supone que sea? Porque se infarta si le dicen animal pero la verdad, la verdad... no acaba de distinguirse, aun a pesar de las ropas que llega a vestir y de la manera de asegurarse sustento.

   El humano se ve a sí mismo como el epítome y aun el motivo de la Creación -por utilizar un nombre comúnmente conocido- y... es bastante lógico pues razona y cree que es el único con tal capacidad; si se permite el carácter de animal, lo es con la condición de racional :s

   Mas, ¿qué es la razón? No, no es la capacidad de pensar, cualquier idiota piensa -he aquí al que el presente atentado gramatical pergeña-, el pensamiento es el mero discurso -voluntario o no- de ideas y conceptos en general y el 'acto' de pensar resulta ser tan solo el prestar atención a ese flujo de ideas y conceptos; ya la razón sería la facultad de analizarlos, de generarlos -también degenerarlos- y de, posiblemente, regular nuestras conductas y... y es aquí en donde se hace sentir en toda su magnitud, la característica esencial del ser humano -diría él mismo-, la razón como rectora de nuestras vidas.

   No somos como los demás animales, nosotros 'pensamos' las cosas antes de hacerlas, desafortunadamente sólo las pensamos, lo que sigue regulando nuestra conducta es el instinto, a veces matizado, a veces exacerbado por nuestra psique, la razón la dejamos para aplacar a la conciencia cuando nos recrimina o evidencia nuestras reales intenciones o, para justificarnos cuando -ya internamente ya ante los demás- así lo sentimos menester. Y resulta menester por el simple hecho de que ante nosotros siempre tenemos presente que nos encontramos tan lejos de nuestro ideal de humanidad como la primera vez que de formularse hubo alguno... aunque sea diferido, en forma de divinidades...

   Mas ¿cuál es ese ideal?, al menos en general, porque hay casi tantos como personas en el mundo, cada quien tiene el suyo muy propio y descarta, cuando no condena y hasta persigue, los ajenos. Evitemos, en primer lugar, palabrejas como aquellas clásicas del bien, lo bueno y lo bello, que nada en sí definen y para lo único que sirven es para atascar conversaciones y/o disertaciones, centrémonos en realidades -RES- o, por lo menos, surrealidades más o menos sensibles.

   El hombre saludable, pacífico, productivo y colaborador... creo que sirve como ideal, ya uno con más caracteres sería demasiado personalizado -más que éste-, además, siento que esto es lo que más conviene dada nuestra animal naturaleza, todo lo demás podría parecer -y lo es- artificial, producto de la falta de honesto autoconocimiento que nuestro hermano padece mas, no por ser artificial tiene por qué estar equivocado, simplemente de momento no nos son útiles.

   Y sí se encuentra lejos el ideal éste, no hay razón alguna -humana, divina, afectiva...- que persuadir logre al humano de manera tal que consiga hacerle vivir saludablemente, desde la mala alimentación, la falta de ejercicio, el consumo de substancias nocivas para su organismo, la contaminación de su entorno... esa misma razón se vuelve insuficiente también para llevarlo a la paz -consigo mismo, con quienes le rodean y con su entorno-, conciente de su lamentable -por no decir mísero- estado sabe que debe cambiar, pero al no aceptar/reconocer lo que en realidad debe cambiar, vive en constante pugna interna tratando de amoldar su razón y su conciencia a lo que él desea realmente, es decir, seguir en su estado actual de molicie sin sufrir las consecuencias de ello, a fin de cuentas él está contento con su vida :s ... y tan contento con ella se encuentra que son los demás -de algún protervo y muy retorcido modo- los causantes de sus malestares -no su forma errónea de vivir-, es la vida y los demás los que están mal, si tal vez fuera todo como él lo piensa, ¡sería perfecto!, conclusión, a cambiar a los demás a como dé lugar, a convencerlos de que están mal [¬¬ al idiota ya no le está gustando mucho esto]... ¡a como dé lugar!... y para acabar pronto, no puede hablarse de producción y/o colaboración cuando tan solo miras esencialmente egoístas son los motores de la acción -reacción es más adecuado.

   El humano es en realidad un animal que ha perdido su dignidad por lo que precisamente habría de dársela. Antes de usar la razón sería necesario crear un entorno mental adecuado para ello, un entorno mental libre de todo tipo de condicionamiento que le permitiese responder legítima y estrictamente a las necesidades que tanto su entorno como el propio existir le generan, antes de ello es tan solo la tímida respuesta a cierta interpretación limitada y egoísta de la realidad lo que le mueve y los ejemplos no sólo los tenemos enfrente, ya que dentro de nosotros mismos, con nosotros mismos, si nos esforzamos un poco, notamos los autosobornos, negligencias, 'descuidos', &c., que constituyen nuestra interna -y con frecuencia bastante aparente- cotidianidad.

   ¿Quiere pues nuestro hermano el hombre un sitio aparte en el catálogo del Universo? Libérese entonces de sí, de las ideas que ha creado y creído sobre sí, atrévase a ser en primer lugar un animal con todo el orgullo por ser lo que se es sin reservas y, entonces, sólo entonces, vea su propio ideal -no afectado, puro, prístino-, mas no como una huída de la propia realidad, no, sino como la posibilidad, la real posibilidad de verdadera autoconstrucción, verdadera autorrealización y trascendencia.

SEMPER LVCEAT LVX VESTRA

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